"Blood Father" Jean-François Richet
En "Blood Father" Mel Gibson interpreta a un ex convicto que trabaja haciendo tatuajes en su caravana mientras lucha por mantenerse sobrio. Su tranquila existencia acabará cuando su desaparecida hija adolescente contacte con él para pedirle ayuda. La moza ha estado relacionada con unos delincuentes que la buscan para ajustar cuentas de modo que nuestro amigo Mel hará lo posible por protegerla. Iniciarán así una huida por el desierto en la que estrecharán lazos antes de la previsible escena final en la que, tras atrapar a la chica (que es gilipollas), los malos llamarán a Mel para decírselo (porque son gilipollas) provocando que al buen hombre se le inflen los cojones y les mate a todos (cosa que podría haber hecho al principio y dejarse de rollos).
Después de dirigir la polémica "La pasión de Cristo" en 2004 y verse envuelto en varios escándalos personales la carrera de Mel Gibson pegó un bajón de tal calibre que sus últimos papeles han sido de villano en la tercera parte de "Los mercenarios" y la secuela de "Machete". Los años no pasan en balde, claro, pero Liam Neeson (gran beneficiado de la caída de Gibson) es tres años mayor y sigue en el candelero, trabajando más que nunca. Sólo hay que ver los posters de "Blood Father" para comprobar que Mel sigue en forma, pero si algún día regresa a lo más alto no va a ser gracias a pelis como la de hoy.
Y que conste que no soy nada exigente con este tipo de cine, hay varios ejemplos en el blog. Una trama simple que ya hemos visto mil veces, un héroe en decadencia, un par de chistes, tiroteos, persecuciones, explosiones y a otra cosa. No se le pide más, pero aún así "Blood Father" no cumple.
Para empezar porque sólo hay una escena de acción potable, la escena final, y tampoco es para tirar cohetes. Luego tenemos un reparto terriblemente escogido, desde la hija, hasta el villano, pasando por William H. Macy, actor que no soporto. El único que se salva es Mel Gibson, aunque ni siquiera del todo.
Ya dije que está en forma, e incluso mola verle con barba. Pero su personaje quiere permanecer dentro de la ley, de modo que está bastante contenido hasta la escena final. ¿Y qué coño pasa hasta entonces? os preguntaréis. Pues nada, padre e hija se la pasan huyendo, parando en el típico motel de carretera, el clásico tugurio, la típica reunión con antiguos compañeros de mala vida... pero no hay ni una pelea en este tramo, sólo carreras para escapar en el último momento y mucho bla, bla, bla padre-hija, con la nena intentando demostrar que ya es mayor y el viejo procurando que deje la mala vida y no la maten. Como un viaje familiar entre Lindsay Lohan y su padre, pero con menos policía y más amor.
-Lo mejor:
·Lo único rescatable es Mel Gibson. Eso y que no dura ni una hora y media.
-Lo peor:
·El encuentro con su antiguo socio. Toda esa parte es un rollo, y el enfrentamiento con él da un poco de vergüenza.
-Preguntas:
·Mel Gibson ha hecho una película con Sean Penn basada en hecho reales sobre la elaboración de un prestigioso diccionario en mil ochocientos y pico. La peli ha sido un fracaso rotundo en EEUU y no sé si llegará a estrenarse en España, aunque ya tiene título, "Entre la razón y la locura". Vale que el argumento de la peli no suena muy apasionante, pero ¿qué hubierais pensado hace unos años si os hubieran dicho que una peli protagonizada por Mel Gibson y Sean Penn ni siquiera iba a estrenarse en cines?
Nota: 4
"Blood Father" es como una versión baratera de "Logan". Obviando el tema del casting, los personajes y los diálogos, al filme le falta acción. Parece que hubieran querido hacer una peli de Van Damme protagonizada por Burt Reynolds. Como suele ser habitual en estos casos, es mejor el poster que la película.



.jpg)











