-¿Cómo que no me cabreé? Si me he enamorado de ti.
"Boca a boca" Manuel Gómez Pereira
Hay posters que destacan el lado agresivo y chungo del protagonista y otros muestran su faceta más sensible y romántica, pero por mucho que me guste éste último poster (parece que Naomi Watts le está diciendo eso de "Tenemos que hablar") he optado por el de la imagen.
En 1932 un fracasado aunque ambicioso director de cine al que da vida Jack Black consigue mediante engaños y chanchullos fletar un barco para viajar a una isla perdida donde pretende rodar la película que le consagre en la industria del cine. Su estrella será una actriz desconocida y en paro (Naomi Watts) y contará con el guión de un famoso escritor (Adrien Brody), pero nada más llegar a la isla se topan con una tribu que secuestra a la actriz y se la ofrece en sacrificio a un gigantesco gorila por su santo.
El bicho se la lleva tan contento, pero en vez de comérsela o usarla para rascarse la espalda le toma afecto, seguramente porque es rubia y el mono le tiene cariño a las rubias desde que vio "Sabrina, cosas de brujas".
La cosa es que el equipo de la película y la tripulación del barco no aprueban su relación (ya sabéis cómo son los yankis con las parejas interraciales) y van en su búsqueda atravesando la isla, cuya selva está plagada de dinosaurios y animales enormes, como murciélagos gigantes o ladillas gigantes. Pero gigantes de verdad, no como cuando alguien te dice que ha visto una rata como su brazo de larga, que tú dices "Sí, a ver si has visto un lince, no te jode", y te responde "Oye, un respeto a tu madre", y tú dices "Es que te flipas, mamá" y ella dice "Pues hoy no tienes poster" y tu contestas "Pues vale", y luego pasadas las horas coges postre y te lo reprocha y dices "Mamá, que tengo ya casi 30 años, déjame"... pues así no, gigantes, pero gigantes de verdad.
El caso es que al final, después de muchas penurias y de que varios miembros sin texto de la expedición mueran, logran no sólo rescatar a la actriz, sino además capturar al gorila, al que llevan a Nueva York para exhibirle en un espectáculo del que se escapará para sembrar el caos por la ciudad mientras busca a Naomi.
Tras dirigir "Atrápame a esos fantasmas" en 1996 Peter Jackson se propuso hacer una nueva peli de King Kong, pero como por esas fechas estaban planeando "Mi gran amigo Joe" y "Godzilla" no le dieron luz verde, teniendo que esperarse casi 10 años para cumplir su gorilero deseo. Y sin duda la peli se benefició de ese obligado retraso, pues en el 2005 tenían muchos más medios para presentar a un Kong creíble y espectacular. Aún así, la peli me parece flojita.
La primera vez que la ves ya se hace pesada, pero las espectaculares escenas en la selva compensan lo demás. Ahora bien, cuando ves la peli por segunda vez se hace por momentos insufrible.
King Kong tarda una hora en aparecer y el viaje en el barco es desesperante. Allí te presentan a la tripulación, cuyos miembros tienen luego un protagonismo un tanto forzado, más aún teniendo en cuenta que acabado su periplo en la isla desaparecen de golpe. También explican el romance entre Brody y Naomi Watts, de manera que se vuelve todo muy, muy pesado.
Luego las escenas de acción de la isla molan, especialmente las protagonizadas por el simio, pero también da la impresión de que quisieron sobrecargar la parte central de la peli con todo tipo de bichos, para compensar el aburrimiento del inicio (de hecho eliminaron del metraje el ataque de una piraña gigante que se ve en la versión extendida). Y el final también es muy pesado, de manera que acabas no sólo hasta los huevos de los personajes humanos, sino también del King Kong de los cojones.
-Lo mejor:
·La pelea con los Tyranosaurios. Cuando has visto la peli una vez es lo único que te apetece ver de nuevo.
·Cuando se escapa en el teatro también mola.
·King Kong está muy conseguido y con sus gestos Andy Serkis le dio mucha personalidad (otros efectos no están tan logrados, también sea dicho).
-Lo peor:
·Dejando de lado lo plomizo que es el principio y lo pesado que se hace el final, lo peor es la relación de Naomi Watts con King Kong. Se puede entender que el bicho se encariñe de ella, porque en eso se basa la peli, pero las reacciones de ella no molan. Para empezar dejan escenas de vergüenza ajena (como cuando se pone a bailar para él) y luego te acaba poniendo de mala leche cuando la colega demuestra más empatía por el mono que por los hombres que intentan salvarla y el bicho se está cargando.
A todas nos gusta que nos lleven en brazos, pero aún así no se entiende el cariño que le tiene a un bicho tan peligroso y acojonante.
·Esos rescates milagrosos por parte del capitán o cuando Adrien Brody la encuentra y se van juntos... es una peli de aventuras, pero son un tanto infantiles.
·La escena final se alarga de una forma incomprensible, como si al director le diese pena acabar la peli.
-Preguntas:
·¿Por qué la gente siempre piensa que ha visto la rata más grande del mundo? Nunca le oiréis a nadie decir "he visto una rata, pero no era gran cosa". Creo que el problema es que la mayoría no sabe cómo son las ratas en realidad y cuando ven una se impresionan. Señores y señoras, las ratas es que son grandes, coño ya.
Nota: 5,25
El filme tiene buenas escenas de acción y muestra a King Kong como nunca se había visto, pero en su afán por darle a cada personaje profundidad el director alarga la peli de tal manera que se hace aburrida. Habría que decirle a Peter Jackson que a veces menos es más (pero claro, hablamos de un señor que ha hecho tres pelis de "El Hobbit", así que...).
No es para suspenderla pero le sobra al menos media hora.




